Uno de los grandes misterios de la arqueología es la tumba de Cleopatra, es la reina más famosa de Egipto (no me gusta darle el nombre de faraona porque era una miembro de la familia ptolemaica y no eran más que descendientes de un general de Alejandro que se había quedado con Egipto tras su muerte), y se ha buscado su tumba con ahínco.
La situación actual (2025-2026)
La búsqueda se centra principalmente en dos frentes opuestos liderados por las figuras más importantes de la egiptología actual:
1. La teoría de Taposiris Magna (Kathleen Martínez)
La arqueóloga dominicana Kathleen Martínez lleva casi 20 años excavando en este templo, situado a unos 50 km al oeste de Alejandría. Su tesis es que Cleopatra, identificándose con la diosa Isis, eligió un lugar sagrado fuera de la capital para su descanso eterno junto a Marco Antonio.
Hallazgos recientes (finales de 2025): Se ha descubierto un puerto sumergido y estructuras masivas bajo el agua frente al templo. Esto sugiere que el complejo era mucho más grande de lo que se pensaba y que parte de él (quizás donde están las tumbas reales) se hundió debido a terremotos.
El "Milagro Geométrico": En 2022 ya se halló un túnel de 1.305 metros a 13 metros de profundidad que Martínez cree que conduce directamente a las cámaras funerarias. A inicios de 2026, el equipo está expandiendo las excavaciones submarinas con tecnología de mapeo 3D.
2. La teoría del Palacio Sumergido
El famoso egiptólogo Zahi Hawass sostiene una visión más tradicional pero pesimista. Cree que Cleopatra fue enterrada en una tumba que ella misma mandó construir junto a su palacio en la zona real de Alejandría.
El problema: Debido a la actividad sísmica del siglo IV, gran parte de la antigua Alejandría real está bajo el mar. Hawass argumenta que la tumba está inundada y que, debido a la erosión marina y la sedimentación, es probable que nunca se encuentre o que esté destruida.
¿Por qué es tan difícil encontrarla?
Hundimiento geológico: La costa de Alejandría ha descendido varios metros en los últimos 2.000 años. Si la tumba estaba cerca del mar, hoy es parte del lecho marino.
Propaganda romana: Tras la derrota de Cleopatra, los romanos (especialmente Octavio) intentaron borrar gran parte de su legado. Aunque permitieron su entierro, no dejaron registros públicos del lugar exacto para evitar que se convirtiera en un lugar de culto o rebelión.
Saqueos antiguos: Como casi todas las tumbas reales, existía el riesgo de saqueo inmediato. Es posible que fuera una tumba oculta y sin inscripciones exteriores.
Conclusión
Aunque Martínez ha declarado recientemente que espera un gran hallazgo para este año (2026), oficialmente Cleopatra sigue desaparecida. Lo que sí se ha encontrado son "pistas contextuales" (monedas con su rostro, estatuas de Isis, momias de alto rango con lenguas de oro), pero el sarcófago de la última reina de Egipto sigue oculto.
Personalmente pienso que lo normal es que no se encuentra debido a la actividad geológica de la zona y eso es bueno, siempre está bien que haya misterios por descubrir y encontrar la tumba tampoco cambiaría la historia.




