Hoy vamos a preparar unas excelentes galletas de nata. Es una receta bastante sencilla y con un resultado espectacular.
Ingredientes
200 ml de nata para montar (35-38 % de materia grasa)
200 g de azúcar
425 g de harina (aproximadamente)
30-60 ml de anís dulce
100-120 ml de aceite de oliva suave (0,4°)
1 sobre de levadura química (tipo Royal)
Elaboración
Mezcla: En un recipiente, combina la nata con el azúcar y bate bien.
Líquidos: Añade el aceite y el anís, integrándolos a la mezcla anterior.
Harina: Incorpora la harina tamizada junto con la levadura, añadiéndola poco a poco y sin verterla toda de golpe.
Textura: Si notas que la masa está demasiado pegajosa y se te quedan grumos en los dedos, sigue añadiendo harina poco a poco. La masa estará lista cuando sea manejable y ya no se quede pegada a las manos (pegajosa pero sin dejar grumos).
Reposo: Deja reposar la masa en un recipiente cerrado dentro de la nevera durante al menos una hora (aunque hay quien recomienda hasta 24 horas; en mi caso, con una hora fue suficiente).
Horno: Precalienta el horno a 180 °C.
Forma: Estira la masa y corta las galletas con la forma que prefieras; yo utilicé un vaso para hacerlas redondas.
Horneado: Hornea durante 15-20 minutos, dependiendo de tu horno, hasta que veas que los bordes están dorados y tengan buen aspecto. Yo las dejé 20 minutos largos depende del horno y las puse en la parte baja, pero mi horno no calienta bien por abajo, si tienes un horno nuevo posición media con aire y unos 15 minutos debería ser suficiente.
Enfriado: Saca las galletas del horno y déjalas enfriar sobre una rejilla. Una vez templadas (tras unos 15-20 minutos), guárdalas en una caja metálica que cierre herméticamente.
Consejo: Para disfrutarlas al máximo, espera al día siguiente para comerlas; verás que ganan mucho sabor con el tiempo.




