Translate

sábado, 13 de junio de 2026

Galletas de manteca de cerdo

Estos días he probado una nueva receta de galletas de manteca de cerdo. Tomé una de las muchas opciones que hay en internet y os cuento mi experiencia.

Ingredientes

  • 125 g de manteca de cerdo

  • 75 g de azúcar blanco

  • 2 cucharadas de anís

  • 150 g de harina (aproximadamente; fue necesario añadir un poco más para que la masa no quedara pegajosa)

  • 1 huevo (usaremos la yema para la mezcla y la clara para decorar)

Preparación

  1. Mezcla inicial: Comienza mezclando el azúcar, la manteca de cerdo (para que esté a temperatura ambiente, puedes meterla un par de minutos en el microondas en modo descongelación) y las dos cucharadas de anís.

  2. Integración: Bate bien la mezcla y añade únicamente la yema del huevo (reserva la clara en un plato pequeño). Vuelve a batir hasta que todo esté integrado.

  3. Amasado: Ve añadiendo la harina poco a poco. Si notas que la masa sigue pegajosa, continúa incorporando harina hasta que adquiera la consistencia adecuada; no debe pegarse a los dedos. Haz una bola con la masa y déjala reposar.

Cocción

  1. Precalienta el horno a 180 °C.

  2. Una vez caliente, extiende la masa y corta las galletas utilizando un vaso de unos 3-4 cm de diámetro.

  3. Pincela la parte superior de cada galleta con la clara de huevo que reservaste y espolvorea un poco de azúcar por encima.

  4. Coloca la bandeja en una posición baja del horno (mi horno no calienta bien por abajo) y hornea durante 22-23 minutos.

    • Nota: Aunque la receta original indicaba 15 minutos, los tiempos dependen de cada horno. Si tienes dudas, usa el truco del palillo: si al pinchar la galleta el palillo sale con masa pegajosa, necesita un poco más de tiempo.


Resultado

El resultado ha sido muy bueno: tienen un buen sabor y una textura terrosa muy agradable. Aunque no se percibe el sabor a anís, el aroma es excelente y no resultan excesivamente dulces. Eso sí, al llevar manteca de cerdo, no son precisamente una opción ligera. Con estas cantidades me salieron unas 24 unidades.

domingo, 7 de junio de 2026

Tsutomu Yamaguchi: El hombre que sobrevivió dos veces al fin del mundo

 

La historia a menudo nos habla de los grandes héroes de guerra o de los líderes políticos que marcaron el rumbo del siglo XX. Sin embargo, a veces, las historias más impactantes pertenecen a personas comunes que se vieron atrapadas por circunstancias extraordinarias. La vida de Tsutomu Yamaguchi es, sin duda, una de las más asombrosas y trágicas del siglo pasado: el único hombre reconocido oficialmente por el gobierno japonés como superviviente de los dos bombardeos atómicos de la Segunda Guerra Mundial.

El 6 de agosto: Hiroshima

En el verano de 1945, Yamaguchi, un ingeniero naval de 29 años, se encontraba en Hiroshima por un viaje de trabajo para la empresa Mitsubishi Heavy Industries. Era su último día en la ciudad; al día siguiente planeaba regresar a su hogar en Nagasaki.

La explosión le sorprendió de camino a los astilleros, dónde iba a recoger algunas cosas antes de volver a Nagasaki.

Resultó gravemente herido, con quemaduras severas en la parte superior del cuerpo y los tímpanos perforados, pero, contra todo pronóstico, estaba vivo. Tras pasar la noche en un refugio antiaéreo, decidió que su prioridad era regresar a casa.

El 9 de agosto: El horror se repite en Nagasaki

Yamaguchi llegó a Nagasaki el 8 de agosto, aún vendado y sufriendo por las quemaduras. Al día siguiente, se presentó en la oficina de su jefe para informarle sobre lo ocurrido en Hiroshima. Mientras intentaba explicar la magnitud de la destrucción —un concepto que a su jefe le costaba procesar—, el aire se iluminó de nuevo.

Era la segunda bomba atómica.

Sorprendentemente en ambos casos el epicentro de la explosión estaba a 3 km de su posición, quizás fue esta distancia la que lo salvó en ambas ocasiones.



Hubo más dobles supervivientes

Aunque Tsutomu Yamaguchi es el único superviviente reconocido oficialmente por el gobierno japonés (a través del certificado de nijū hibakusha o "doble bombardeado"), se estima que hubo entre 150 y 200 personas que también vivieron ambos ataques.

La distinción oficial de Yamaguchi se debe a que él fue el primero en cumplir con el complejo proceso administrativo necesario para obtener el reconocimiento de doble exposición ante el Estado japonés. El gobierno exige documentación precisa y pruebas de haber estado en las zonas de impacto en ambas fechas, lo cual fue un reto burocrático inmenso para otros supervivientes, muchos de los cuales fallecieron antes de poder formalizar su caso o simplemente prefirieron no hablar de su tragedia.

Vida y muerte

Tsutomu Yamaguchi falleció el 4 de enero de 2010 a los 93 años de edad. La causa de su muerte fue un cáncer de estómago.

Es importante destacar que su salud se había visto afectada durante gran parte de su vida adulta por las secuelas de la radiación, un destino compartido por muchos hibakusha (supervivientes de la bomba atómica). De hecho, su familia también sufrió las consecuencias a largo plazo de la exposición radiactiva: su esposa, Hisako, falleció en 2008 a causa de cáncer de hígado y riñón, complicaciones que los médicos vincularon con su propia exposición a la "lluvia negra" tras la explosión en Nagasaki. Sus hijos también sufrieron secuelas aunque nacieron después de la explosión.

Para acabar con un poco de humor

Cuando piensas que tu semana va de mal en peor, recuerda a Yamaguchi.