La historia a menudo nos habla de los grandes héroes de guerra o de los líderes políticos que marcaron el rumbo del siglo XX. Sin embargo, a veces, las historias más impactantes pertenecen a personas comunes que se vieron atrapadas por circunstancias extraordinarias. La vida de Tsutomu Yamaguchi es, sin duda, una de las más asombrosas y trágicas del siglo pasado: el único hombre reconocido oficialmente por el gobierno japonés como superviviente de los dos bombardeos atómicos de la Segunda Guerra Mundial.
El 6 de agosto: Hiroshima
En el verano de 1945, Yamaguchi, un ingeniero naval de 29 años, se encontraba en Hiroshima por un viaje de trabajo para la empresa Mitsubishi Heavy Industries. Era su último día en la ciudad; al día siguiente planeaba regresar a su hogar en Nagasaki.
La explosión le sorprendió de camino a los astilleros, dónde iba a recoger algunas cosas antes de volver a Nagasaki.
Resultó gravemente herido, con quemaduras severas en la parte superior del cuerpo y los tímpanos perforados, pero, contra todo pronóstico, estaba vivo. Tras pasar la noche en un refugio antiaéreo, decidió que su prioridad era regresar a casa.
El 9 de agosto: El horror se repite en Nagasaki
Yamaguchi llegó a Nagasaki el 8 de agosto, aún vendado y sufriendo por las quemaduras. Al día siguiente, se presentó en la oficina de su jefe para informarle sobre lo ocurrido en Hiroshima. Mientras intentaba explicar la magnitud de la destrucción —un concepto que a su jefe le costaba procesar—, el aire se iluminó de nuevo.
Era la segunda bomba atómica.
Sorprendentemente en ambos casos el epicentro de la explosión estaba a 3 km de su posición, quizás fue esta distancia la que lo salvó en ambas ocasiones.
Hubo más dobles supervivientes
Aunque Tsutomu Yamaguchi es el único superviviente reconocido oficialmente por el gobierno japonés (a través del certificado de nijū hibakusha o "doble bombardeado"), se estima que hubo entre 150 y 200 personas que también vivieron ambos ataques.
La distinción oficial de Yamaguchi se debe a que él fue el primero en cumplir con el complejo proceso administrativo necesario para obtener el reconocimiento de doble exposición ante el Estado japonés. El gobierno exige documentación precisa y pruebas de haber estado en las zonas de impacto en ambas fechas, lo cual fue un reto burocrático inmenso para otros supervivientes, muchos de los cuales fallecieron antes de poder formalizar su caso o simplemente prefirieron no hablar de su tragedia.
Vida y muerte
Tsutomu Yamaguchi falleció el 4 de enero de 2010 a los 93 años de edad.
Es importante destacar que su salud se había visto afectada durante gran parte de su vida adulta por las secuelas de la radiación, un destino compartido por muchos hibakusha (supervivientes de la bomba atómica).
