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sábado, 31 de enero de 2026

El puente de los perros suicidas

El caso del Puente Overtoun en Escocia es uno de los pocos "misterios paranormales" que tiene una explicación científica bastante sólida y terrenal. Aunque la leyenda dice que los perros se "suicidan" por una fuerza oscura o espíritus, la realidad tiene más que ver con el instinto animal y la biología que con el más allá.

La Leyenda: "El puente de los perros suicidas"

Desde los años 50, se ha informado de decenas de perros (se estima que unos 50 o 60) que han saltado desde el mismo lado del puente, siempre en días despejados y generalmente razas de hocico largo (como Collies o Golden Retrievers). Algunos supervivientes han vuelto a subir para saltar de nuevo.

La Explicación Científica (Razonamiento)

En 2010, el etólogo David Sands investigó el lugar y llegó a conclusiones que desmontan el mito:

1. El estímulo olfativo: Los visones (minks)

Sands descubrió que bajo el puente habitan visones americanos. El olor de la orina de visón es extremadamente potente y actúa como un imán irresistible para los perros, especialmente para las razas cazadoras.

  • El factor climático: Los saltos ocurren en días secos porque la humedad no disipa el olor; al contrario, el aroma del visón se concentra y sube hacia el puente.

2. La estructura del puente (Ilusión visual)

El puente tiene parapetos de granito muy gruesos (unos 45 cm de ancho).

  • Perspectiva canina: Desde la altura de un perro, estos muros bloquean la visión del vacío. El perro huele a la presa justo al otro lado del muro, cree que hay terreno firme y salta con entusiasmo sin saber que hay una caída de 15 metros.

  • Privación sensorial: Al no poder ver ni oír bien el agua debido al diseño de la piedra, el perro confía ciegamente en su olfato.

3. El mito del "suicidio"

Es fundamental recordar que la ciencia veterinaria coincide en que los animales no tienen el concepto cognitivo de "quitarse la vida" de forma premeditada. Los perros saltan por un impulso de caza que sale mal.

Conclusión

El puente Overtoun no está maldito. Es simplemente un lugar donde una confluencia de diseño arquitectónico (que impide ver el vacío) y estímulos biológicos (olor a visón) crea una "trampa sensorial" para los perros. No es un acto de desesperación canina, sino un trágico accidente de caza.


miércoles, 21 de enero de 2026

1915. La Fortaleza de Osowiec. El ataque zombi.

La Primera Guerra Mundial fue un desastre absoluto, pero si buscas el premio a la "escena más gore que ni a Hollywood se le ocurriría", la Batalla de Osowiec (1915) se lleva la palma. Preparen el estómago, porque esto no es una lección de historia de las de quedarse dormido.

Atascados ante la fortaleza de Osowiec los alemanes dejaron de lado la caballerosidad y lanzaron una mezcla de gas cloro y bromo. Básicamente, una nube verde que convertía todo lo que tocaba en un escenario de película postapocalíptica: la hierba se ponía negra, los pájaros caían fritos y el metal se oxidaba.

¿Y los rusos? Bueno, no tenían máscaras de gas. Su avanzada tecnología de defensa consistía en mojar sus camisetas en agua (o en su propia orina, para darle más sabor) y amarrárselas a la cara. Spoiler: no funcionó muy bien.

Creyendo que ya solo quedaba recoger los restos, 7,000 soldados alemanes avanzaron tan tranquilos, esperando encontrar una fortaleza llena de cadáveres silenciosos. Pero la sorpresa fue mayúscula cuando, de entre la niebla tóxica, aparecieron unos 60 rusos del 226.º Regimiento Zemlyansky que se negaban a morir educadamente. Estaban camuflados entre los cadáveres y se levantaron cuando entraron los alemanes.

Su aspecto era un poema (de terror):

  • Piel quemada y llena de ampollas químicas.

  • Trapos ensangrentados en la cara.

  • Escupiendo literalmente trozos de sus propios pulmones mientras cargaban, porque el gas les estaba disolviendo las entrañas.

Imagínate que eres un soldado alemán: esperas un paseo militar y, de repente, una horda de tíos que parecen salidos de The Walking Dead sale corriendo hacia ti con bayonetas, gritando y escupiendo vísceras.

¿Qué hicieron los 7,000 alemanes ante estos 60 "muertos vivientes"? Pues lo lógico: entrar en pánico total. Salieron corriendo tan rápido que muchos se quedaron enredados en sus propias trampas de alambre de espino. Mientras tanto, los rusos, que no estaban para muchas bromas, usaron los pocos cañones que les quedaban para terminar de despedir a los invitados.

Conclusión: Nunca subestimes a un ruso que ha tenido que usar su propia orina como filtro de aire. No tiene absolutamente nada que perder.

sábado, 10 de enero de 2026

La profecía, Gregory Peck y el hijo del mafioso.

Hoy os traigo una curiosidad sobre el rodaje de La profecía. Y tranquilos, que no hay nada diabólico en esta historia; es simplemente una de esas situaciones surrealistas que, sospecho, solo podrían ocurrir en Italia.

Resulta que, para las escenas rodadas en tierras italianas, el equipo no tuvo más remedio que negociar un "permiso especial" con la Mafia. El acuerdo fue de una sencillez burocrática envidiable: "Nosotros os dejamos rodar, y vosotros sacáis al hijo del jefe en la película". Un intercambio de favores de toda la vida.

Así que, cuando veáis al taxista que pasea a los protagonistas por Roma, no busquéis su nombre en las escuelas de interpretación: es el hijo del mafioso local haciendo sus pinitos en el cine.

La cosa, eso sí, estuvo a punto de ponerse fea (y no por culpa del Anticristo). En un descuido, el mismísimo Gregory Peck le pilló un dedo al "heredero" con la puerta del coche. Si afináis la vista, veréis un curioso fallo de continuidad: en algunas tomas, el taxista aparece con un dedo vendado. Supongo que Gregory Peck nunca estuvo tan cerca de vivir un thriller real fuera del guion.

Ya sabéis lo que dicen: grabar en Italia siempre ha tenido su… "protocolo" particular.

miércoles, 31 de diciembre de 2025

La Flecha Negra (1888) de Robert Louis Stevenson

Hoy me apetece hablaros de una de mis novelas de cabecera de la infancia y juventud: "La flecha negra", de Robert Louis Stevenson.

Es curioso, porque aunque a Stevenson siempre se le recordará por los piratas de La isla del tesoro o el terror psicológico de Dr. Jekyll y Mr. Hyde, mi corazón siempre se quedó con esta historia. A ver, no nos engañemos: el punto de partida no es el colmo de la originalidad. Es la clásica estructura de "chico conoce a chica", los villanos los separan y él emprende una búsqueda incansable para recuperarla.

Sin embargo, como suele pasar con los clásicos, el secreto reside en los matices. Aquí los personajes no son de una pieza; hay una escala de grises fascinante. Los "buenos" cargan con un pasado algo turbio y el propio protagonista toma decisiones que le remuerden la conciencia y que, por mucho que intenta enmendar, ya no tienen vuelta atrás. Salvo el villano por excelencia, Sir Daniel, el resto de los personajes tiene alma y conflictos internos.

La trama nos traslada a la Guerra de las Dos Rosas (hacia 1469), e incluso se permite el lujo de introducir a figuras históricas como el futuro Ricardo III. El motor de la historia es Ricardo Shelton, un huérfano tutelado —sin él saberlo— por el asesino de su padre. En medio de esa traición, se enamora de una joven (Joanna) en una situación similar y comienza una montaña rusa de persecuciones por el bosque, asaltos a castillos, huidas desesperadas y alguna que otra batalla campal. Un cóctel de aventuras que acaba, como mandan los cánones, con el reencuentro de los amantes y el castigo de los culpables.

Ricardo Shelton, Joanna Sedley y Alicia Risingham en el bosque.

Parte del hechizo de esta novela fue leerla con 13 o 14 años, cuando los protagonistas tenían apenas un par más que yo. Reencontrarme con sus páginas es, en realidad, volver por un momento a ese último suspiro de la infancia, y eso es lo que la hace tan especial para mí.

Os la recomiendo totalmente. Soy consciente de que leerla por primera vez a los 40 o 50 años no tendrá el mismo impacto emocional, pero si buscáis una aventura clásica, bien escrita y sin complicaciones, es una apuesta segura.

miércoles, 17 de diciembre de 2025

Feliz Navidad y Año Nuevo 2026

Otro año más que pasa, últimamente no duran nada. Como cada año va ahí mi felicitación navideña. A disfrutar que el tiempo ya no corre sino que vuela.



domingo, 14 de diciembre de 2025

Lo único que no puedes cambiar es tu pasión

Hoy comparamos "El Secreto de Sus Ojos" en su versión cinematográfica dirigida por Juan José Campanella y la novela homónima escrita por Eduardo Sacheri.

Llegué a la historia a través de la película. Me gustó mucho; es una narración de doble trama: una criminal (la investigación de una violación y asesinato) y una historia de desencuentro amoroso entre el protagonista, Benjamín, y su jefa, Irene. La historia, ambientada en Argentina, mezcla drama con humor, la inevitable pasión por el fútbol en Argentina, y toca el tema de la represión de los años oscuros del país, un aspecto más marcado en la novela que en la película. La acción transcurre en dos épocas, Benjamín ya jubilado escribe una novela para recordad la investigación y como excusa para volver al juzgado y ver a Irene, la historia va así saltando del presente al pasado.

No me gustó el cierre de la película. Tiene un doble final: uno para la trama criminal y otro para la amorosa. Yo hubiera preferido prescindir del cierre romántico y terminar con el lado criminal, pues el final de la trama amorosa no me resulta creíble.

Personalmente, prefiero la película por su ritmo y capacidad de enganche. Sin embargo, la novela es superior en el tramo final, donde la película pierde fuerza y se desinfla ligeramente.



Diferencias Clave

  • Trama Amorosa y Roles:

    • En la película, los implicados en la trama amorosa trabajan juntos constantemente. Irene es siempre la jefa de Benjamín. La trama amorosa tiene mucho más peso.

    • En la novela, ella apenas participa en la investigación del crimen. Empieza como subordinada y asciende a jefa más tarde.

  • Escenas Inéditas en la Novela: Las siguientes escenas, que considero las que le dan fuerza y diferencian a la película, no aparecen en la novela:

    • La parte central en el bar donde concluyen que el criminal no puede esconder su pasión y deben cazarlo a través de ella.

    • La escena de persecución en el campo de fútbol.

    • La escena del registro de la casa del asesino.

  • Tono: En general, hay más humor en la película que en la novela.

  • Explicación de la Trama Criminal:

    • La novela explica mucho mejor cómo y por qué liberan al asesino.

    • También explica la razón de la persecución y huida del protagonista, y cómo este es protegido por un policía amigo (creo que apenas aparece en la película) y no por la familia de Irene.

    • La novela trata con más detalle los años oscuros de la dictadura Argentina.

  • El Colega de Benjamín muere asesinado en la película, y de enfermedad en la novela.

  • Final del Asesino: El final del asesino también cambia. (No entraré en detalles para evitar spoilers).

Una Curiosidad Sobre el Título

Como curiosidad, el título original de la novela es "La pregunta de sus ojos". No comprendo la razón de la editorial para cambiarlo a "El secreto de sus ojos"; me parece un cambio innecesario. Es comprensible los cambios en obras de lengua extranjera, pero el argentino es un acento no un idioma extranjero.

Conclusión

En líneas generales, tanto la novela como la película son buenas. Yo prefiero la película por las escenas que considero distintivas: la del registro a escondidas de la casa de la madre del asesino y la escena del bar donde descifran su pasión y lo cazan en el campo de fútbol viendo a su equipo. Puedes cambiar de religión, de novia, de país, de casa, etc., pero no puedes cambiar de pasión, descubren que el asesino es hincha del Racing de Avellaneda y lo cazan viendo un partido de fútbol. Son, quizás, lo mejor de la película y lo que marca la diferencia con la novela.

Aun así, os recomiendo ambas. Os harán pasar un rato agradable.